








Como bien sabréis, o como bien debiérais saber, nos encontramos en la época de la recolección de la aceituna.
Es importante hacer un esfuerzo ahora para disponer de aceite de primerísima calidad encima de la mesa durante el resto del año.
Han sido innumerables madrugones y muchos días de recolecta, en los que me he llevado a mis padres para que me ayudasen y les diera un poco el aire fresco.
Me voy a permitir el lujo de poneros una pequeña muestra del refranero oleícola:
- Ni mi perro en tu corral, ni tus cabras en mi olivar.
- El aceite y la aceituna, año de mucho, años de ninguna.
- Aceitunas: la primera de oro, la segunda de plata, la tercera mata.
- Aceitunas: Una por San Juan y ciento en Navidad
- El olivar y el potro, que los críe otro.